Prólogo
Para conocer el corazón del diseño de este libro, recibo escribir un poco lo que ha sido mi vida desde que llegué a Cristo:
Mi conversión al Señor ocurrió por allá el 2003, cuando tenía unos 13 años, en medio de una gran crisis familiar con la separación de mis padres. Además de una grave situación financiera en el hogar que también marcó esta etapa de mi vida, en que incluso nos embargaron los bienes, el departamento donde vivíamos salió a remate unos dos años después, y posterior a mis 18 años, a solo 3 meses de terminar mi educación escolar, fui expulsado por el no pago de mis padres, y no pude graduarme con mis compañeros de clase que compartimos por años.
Nunca culpé a mis padres por lo vivido, y solo en Cristo hallé la libertad a todo este pasado.
Conocer al Dios vivo fue un punto de inflexión en mi vida. Mi familia no era cristiana, eramos lo que en Chile se conoce como "católicos de tradición". Y mi papá Guillermo ya separado, conoció al Señor, y así llegué yo también a Cristo. A mis 14 años fui bautizado, a la vez que comenzaba a ver los primeros dones del Espíritu que Dios estaba haciendo florecer en mí, como adorar y orar en lenguas.
No sabía muchas cosas del Reino de Dios, pero sí comenzaba a vivir algo en mi interior, que incluso comenzaba a cambiar mi forma de ver el mundo, y comencé a sonreír en la escuela aún en medio de los problemas del hogar.
Pero ya llegando a mis 15 años, me separé de Dios; mucha confusión en mi mente, divagaba mucho, era muy introvertido, me guardaba muchas cosas. Y sobre todo, pensaba cosas de Dios que malinterpreté, que mucho tiempo después tendría corrección de líderes, como revelación del Padre, de lo equivocado que estaba, en temas como:
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La forma de orar.
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Cómo Dios me puede hablar.
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Cómo ver el camino de Dios para mi vida.
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La disciplina de Cristo.
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La autoridad que tengo como Hijo de Dios.
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Porqué vivía tantas cosas malas.
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Porqué seguía deprimido en mi corazón aunque sonreía por fuera.
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Entre otros temas.
Creo, que todos estos temas se pueden resumir en lo siguiente: Cómo puedo relacionarme cada día con un Padre eterno que me ama, y ser amigo de Cristo que me ha hecho su Hermano.
Separándome de Dios, pasé varios años de mi vida confundido, caí en vicios para escapar de la angustia y melancolía, y recién volví a la Iglesia hacia fines del 2011, con ya 22 años. Con mucho dolor comenzó mi proceso de sanación volviéndome a conectar al Cuerpo de Cristo. Mi papá fallecería unos 3 años después el 27 de febrero de 2014, evento que me sumió en una gran depresión. Pero Dios es bueno y misericordioso, Él obró en mí y me ha sostenido todo el tiempo. Y no lo he vuelto a dejar, pese a mis debilidades y a mis caídas.
Con los años comencé a aprender y experimentar mucho más lo que es el Reino de Dios. En todos estos años me congregué por más de una década en la Iglesia Nueva Vida, con el Pastor Isaías Coronado. Y a su vez, compartiendo lo que es vivir el Reino de Dios, con los Hermanos del Ministerio Kerigma Internacional, en muchos eventos nacionales como en el extranjero. Saliendo de la pandemia del Covid-19, por allá mediados 2021, el Señor me llevaría a separarme de este Ministerio, pero continuando la expansión del Reino en la tierra, sin dejar de congregarme e interceder cada semana, y llegando a publicar un primer y segundo libro en el portal SeDespiertan.com que también desarrollé, donde también publico este nuevo, mi tercer libro.
Dios también ha sido tremendo conmigo, y puedo decir, he sido feliz. Aún con todas mis dificultades, pude terminar mi carrera universitaria el año 2015, que terminé en modalidad vespertina mientras trabajaba. Y desde que salí del colegio (terminar la secundaria), creciendo en lo laboral, con mis primeros ingresos lavando autos y de junior/mandadero. Fui creciendo a medida que prosperaba mi alma en Cristo, y Dios forjaba mi carácter en buenos y malos trabajos, hasta llegar a trabajar en el área comercial de la Aerolínea LATAM, tras completar la primera edición digital del presente libro. He podido también ayudar a mi madre Angélica, que siempre ha estado a mi lado con su amor, para que no le falte nada, junto a mis dos hermanos, José Ignacio y Catalina, que también seguimos a Cristo.
Y todo lo que he vivido del Reino, y mi relación con nuestro Padre Dios, es lo que les vengo a compartir en este libro.
No para gloriarme a mi mismo de lo que conozco y he vivido en Dios. Sino para que no cometas los mismos errores que he cometido. Para no darse muchas de esas vueltas largas que he vivido.
Este es el libro más extenso que he escrito, y toco muchos temas que podrían leerse por separado, pero que en su conjunto entregan principíos de cómo vivir el Reino de Dios en esta tierra. No queriendo decir que entrego toda la visión del Reino en este libro, de ninguna manera podré contener aquello en mi sola vivencia en Cristo, y menos en un solo libro, porque por eso nos dejó Su Espíritu para revelarnos en Su plenitud todas las cosas (Juan 14:26 y Juan 16:13).
Este libro está dividido en Columnas y no en capítulos.
Cada Columna es una base importantísima que debemos profundizar en el Hijo y el Padre, para ver nuestra posición en Él, y poder tomar toda la autoridad, todas las promesas, que Dios nos ha dado desde antes de la fundación del mundo.
Es muy recomendado leerlas en orden; como perito arquitecto, se debe edificar en orden, sobre el fundamento que es Cristo.
Notas: Si no se detalla lo contrario, las citas de la Biblia son de la versión Biblia Textual extraídas de bibleserver.com, respetando el copyright que declaran al pie de página, no haciendo citas extensas (como libros/capítulos completos de la Biblia) sino breves (citando solo algunos versículos).
Agradecimientos también a la aplicación e-sword.net de Rick Meyers, para el uso de concordancia y diccionario Strong del hebreo y el griego.